Tercera generación de la panadería Pão de Gimonde, la portuguesa es la primera mujer en recibir esta distinción y ha visitado Cantabria para colaborar con el chef Jesús Sánchez
A los ochos años, Elisabete Ferreira (Braganza, 1977) tomó la decisión de ser panadera. Tres décadas después, a sus 48 años, Elisabete forma parte de la élite mundial de la panadería. Actualmente es la mejor panadera del mundo (World Baker of the Year 2024), por la Unión Internacional de Panadería y Pastelería, siendo, además, la primera mujer en recibir esa distinción.
Ferreira dirige la panadería familiar Pão de Gimonde, fundada en 1960 en este pequeño territorio del municipio de Braganza; preside el Club Richemont Portugal –una de las instituciones pioneras en el mundo en la promoción del pan saludable– y dedica buena parte de su tiempo a formar a nuevas generaciones de artesanos del pan.
La panadería no es solo un oficio: es un lenguaje. Y Elisabete Ferreira lo habla con fluidez. Su trabajo es una referencia internacional y no solo por haber puesto en valor la panadería, sino por preservar métodos tradicionales e investigar otras harinas y procesos que ayuden a hacer panes más digestivos. Esta semana visitó la panadería del Cenador de Amos donde compartió conocimiento y técnicas con el chef Jesús Sánchez y su equipo.



